El aspecto emocional de la esclerodermia
La reacción más común ante el diagnóstico de esta enfermedad es preguntarse ¿ por qué yo? No hay que sentirse culpable o responsable por ello. Te encuentras desconcertado sin saber a quien o dónde acudir. Muchos son los sentimientos: un shock inicial, temor, ira, angustia, culpabilidad, tristeza, o depresión. Los miembros de la familia suelen sentir algo similar. Estos sentimientos no son buenos ni malos………, simplemente se tienen. Compartirlos con la familia, amigos, o con otros que hayan pasado por la misma experiencia puede ser de gran ayuda.
Unirse a un grupo de apoyo, como miembro de la Asociación de Esclerodermia, da la posibilidad de encontrar e intercambiar información con otros que tienen problemas similares, así como aprender algo más sobre la enfermedad. Todo lo que se pueda hacer tiene únicamente el límite de la imaginación de aquellos que ayuden a crear más apoyo y salud.
Volver a Preguntas más frecuentes